Valor razonable (fair value): qué es

Actualizado el · 6 min · Redacción Toro Andino

En esta guía
  1. El valor razonable en contabilidad
  2. El valor que estima un inversionista
  3. Precio y valor no son lo mismo
  4. Acciones de valor y el riesgo de que el mercado no corrija
  5. Qué datos suelen mirar los inversionistas
  6. Por qué dos analistas llegan a valores distintos
  7. Cómo se pierde dinero confiando en un solo número
  8. Cómo se ve desde Bolivia y Ecuador
  9. Más a fondo

El valor razonable, en inglés fair value, tiene dos usos que conviene separar. En contabilidad, es una forma oficial de medir un activo o un pasivo. Para un inversionista, es su propia estimación de cuánto vale una acción. El primer uso tiene reglas precisas. El segundo es una opinión, y nadie lo conoce con exactitud.

Si ya conoces el análisis fundamental, esta guía te ayudará a entender por qué el valor de una acción siempre es una estimación.

El valor razonable en contabilidad

La norma internacional IFRS 13 define el valor razonable como el precio que se recibiría al vender un activo, o que se pagaría al transferir un pasivo, en una transacción ordenada entre participantes del mercado en la fecha de medición. Según la IFRS Foundation, esa es una medida de salida, es decir, el precio de venta, no el de compra.

Hay tres ideas clave en esa definición:

  • Transacción ordenada. No es una venta apurada ni forzada. Se supone un mercado normal, con tiempo para vender.
  • Participantes del mercado. Se miden con los supuestos que usaría cualquier participante, no con los de la empresa en particular.
  • Intención irrelevante. La IFRS aclara que la intención de la empresa de conservar o no el activo no cambia la medición.

La norma se emitió en mayo de 2011 y reemplazó los requisitos que antes aparecían en normas individuales. Según la IFRS Foundation, no cubre todos los casos: no especifica la medición de pagos basados en acciones, de arrendamientos ni del deterioro de activos.

El valor que estima un inversionista

Cuando un inversionista habla de valor de una acción, se refiere a otra cosa. Es lo que, según su análisis, vale esa acción. Puede usar las utilidades, el PER, el balance, el flujo de caja o el potencial de crecimiento de la empresa.

Esa estimación es una opinión informada, no un hecho. Por eso dos personas con los mismos datos pueden llegar a valores distintos. Uno puede suponer que la empresa crecerá rápido y otro que sus márgenes se van a deteriorar. Ninguno de los dos tiene una respuesta exacta.

No hay una fórmula única para calcular ese valor, así que no conviene tomar ninguna como verdad. Lo que sí puedes hacer es usar los indicadores que ya conoces para hacer preguntas mejores.

Precio y valor no son lo mismo

El precio es lo que alguien está dispuesto a pagar hoy por una acción. El precio de una acción lo determinan la oferta y la demanda, y cambia a lo largo del día. El valor, en cambio, es lo que un análisis cree que la acción vale.

Cuando el precio está por debajo del valor estimado, un inversionista puede pensar que la acción está barata. Cuando está por encima, puede pensar que está cara. Pero esas conclusiones dependen de que la estimación sea correcta, y eso nunca está garantizado.

Acciones de valor y el riesgo de que el mercado no corrija

Según Investor.gov, las acciones de valor tienen un PER bajo en relación con otras acciones. Quien las compra espera que el mercado haya reaccionado de más y que el precio se recupere.

Ese es el riesgo central. El precio puede seguir bajo porque la empresa tiene problemas reales que el mercado ya conoce. También puede seguir bajo durante años aunque el inversionista tenga razón sobre el valor. Según la descripción de Investor.gov, el precio bajo puede reflejar que la acción cayó en desgracia, y no hay garantía de que vuelva a subir.

Por eso el análisis de una acción de valor debe responder primero a una pregunta: por qué está barata. Si la respuesta es un problema permanente del negocio, la oportunidad puede no existir.

Qué datos suelen mirar los inversionistas

Para estimar si una acción cotiza cara o barata, los inversionistas suelen revisar:

  • Utilidades. Cuánto gana la empresa y si esa utilidad es repetible. La guía sobre cómo leer un estado de resultados explica cómo leerla.
  • PER. Cuántas veces el precio paga la utilidad por acción. Se explica en la guía sobre qué es el PER.
  • Balance. Cuánta deuda tiene la empresa y qué patrimonio respalda sus operaciones. La guía sobre cómo leer un balance muestra cómo revisarlo.
  • Flujo de caja. Si la empresa genera efectivo, no solo utilidades en el papel.

Ningún dato, por sí solo, dice si una acción está barata. Lo que importa es cómo se combinan.

Por qué dos analistas llegan a valores distintos

Es normal que dos analistas no coincidan. Cada uno hace supuestos diferentes sobre el futuro de la empresa, sobre el tamaño de sus mercados, sobre sus costos y sobre el riesgo que le asigna al negocio.

Además, cada uno puede elegir una medida distinta. Uno usa el PER, otro el flujo de caja, otro el patrimonio contable. Cada medida captura una parte de la realidad, y ninguna captura todo.

La diferencia entre estimaciones no es un error por sí misma. Es el reflejo de que el valor de una empresa depende de lo que pase en el futuro, que nadie conoce con exactitud.

Cómo se pierde dinero confiando en un solo número

El error más común es confiar en un valor único y pensar que es preciso. Una cifra de valor razonable que aparece en un artículo o una aplicación puede parecer una respuesta, pero es el resultado de supuestos que quizá no compartes.

Según Investor.gov, las acciones pueden perder valor, y el precio puede moverse en contra de cualquier estimación. Si compras porque el número te parece atractivo y no revisas los supuestos detrás de él, el riesgo de perder dinero aumenta.

Cómo se ve desde Bolivia y Ecuador

Si analizas empresas de Bolivia o Ecuador, revisa en sus propios informes qué normas contables utilizan, porque no todas aplican necesariamente la IFRS 13.

Si compras acciones de empresas de Estados Unidos, revisa también qué normas contables usa cada una en sus informes. Eso no cambia el hecho de que cualquier valor estimado es una opinión.

Más a fondo

La diferencia de medición contable. El valor razonable contable busca una medición uniforme para activos y pasivos en los estados financieros. El valor del inversionista busca responder si conviene comprar. Son usos distintos. Confundirlos puede llevar a creer que el valor contable de un activo dice algo sobre el precio de la acción.

Participantes del mercado. Cuando la norma pide usar los supuestos de los participantes del mercado, excluye los supuestos particulares de la empresa. Esa idea también puede servirte como disciplina: pregúntate qué supondría un comprador cualquiera, no solo tú.

Margen de seguridad. Muchos inversionistas dejan un margen entre el precio y su estimación de valor, para cubrirse si sus supuestos fallan. Es una idea general y no hay una regla fija sobre su tamaño.

Recuerda que el valor de una acción es una estimación, y que las acciones pueden perder valor incluso cuando parecen baratas. Antes de tomar decisiones con tu dinero, consulta con un profesional financiero.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el valor razonable o fair value?

Según la IFRS Foundation, es el precio que se recibiría al vender un activo, o que se pagaría al transferir un pasivo, en una transacción ordenada entre participantes del mercado.

¿El valor razonable de una empresa es lo mismo que el precio de su acción?

No necesariamente. El precio es lo que el mercado paga hoy. El valor que estima un inversionista es su propia opinión sobre lo que vale la acción, y puede diferir del precio.

¿Si una acción cotiza por debajo de mi estimación, el precio va a subir?

No hay garantía. Investor.gov señala que el mercado puede haber reaccionado de más, pero el precio puede seguir lejos de cualquier estimación durante mucho tiempo.

Fuentes

Toro Andino es un sitio educativo. Nada de lo que publicamos es una recomendación de inversión. Invertir conlleva riesgo de pérdida, incluso de todo el capital.

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